Filosofando a martillazos

febrero 10, 2019 0 Por Alberto Buscató Vázquez

Los pensadores malditos

Si hacemos memoria de nuestros exiguos conocimientos de filosofía, de esas viejas clases que dimos en el instituto, recordaremos la figura del sofista como la de un trilero: manipuladores, demagogos, mentirosos, prestidigitadores mentales capaces de convencerte de una idea y la contraria a cambio de cuatro monedas. A ellos se oponen las figuras de Platón Aristóteles, como sabios inmaculados con fuertes convicciones morales. Intachables. Pero, ¿qué hay de verdad en esta imagen? Es más, ¿por qué? ¿De dónde viene esta minusvaloración del sofista y qué intereses hay detrás? Vamos a ello.

octubre 28, 2018 0 Por Alberto Buscató Vázquez

Los mitos que Platón robó

Célibe, asceta, esotérico… El gran filósofo griego tenía más en común con un antiguo maestro hindú que con un profesor de filosofía tal y como lo entendemos hoy en día. Renunció a participar en la vida política de Atenas (lo cual era extraño en un hombre de su posición) y decidió fundar una escuela para transmitir sus enseñanzas directamente a sus alumnos. Una vez fundada la Academia, vivía en ella junto con sus discípulos, como si de un áshram se tratase.

octubre 14, 2018 4 Por Alberto Buscató Vázquez

Lo que Cristo no entendió

La postura de rezo cristiano, con las manos juntas sobre el pecho es la posición de namasté india, con la cual se siguen presentando a día de hoy los devotos ante sus dioses; la trinidad cristiana (Padre, hijo y espíritu santo) recuerda en su formulación a la trimurti Hindú (Brahma, que es padre; Shiva y Visnú); la idea de Dios encarnado en un cuerpo humano (es decir, en Cristo) responde al concepto de avatâra en la India, de donde deriva la palabra avatar; Shiva, el dios de la destrucción, recuerda enormemente al demonio cristiano, ya que es un ser que porta un tridente y danza en un círculo de fuego mientras que, impasible, provoca la muerte de los hombres (y demás seres vivos). Hasta el propio nombre de Cristo no parece ser más que la pronunciación aramea del siglo I del nombre de Krishna, uno de los avatâra de Visnú, quien se encarna en un cuerpo humano para traer “la buena nueva”.