Los mitos que Platón robó
Célibe, asceta, esotérico… El gran filósofo griego tenía más en común con un antiguo maestro hindú que con un profesor de filosofía tal y como lo entendemos hoy en día. Renunció a participar en la vida política de Atenas (lo cual era extraño en un hombre de su posición) y decidió fundar una escuela para transmitir sus enseñanzas directamente a sus alumnos. Una vez fundada la Academia, vivía en ella junto con sus discípulos, como si de un áshram se tratase.