Simone de Beauvoir: los mitos (III)

«La mujer es a un tiempo Eva y la Virgen María. Es un ídolo, una criada, la fuente de la vida, una potencia de las tinieblas, es el silencio elemental de la verdad, es artificio, charloteo y mentiras, es la sanadora y la bruja; es la presa del hombre, es su pérdida, es todo lo que no es y desea tener, su negación y su razón de ser. […] El hombre busca en la mujer el Otro como Naturaleza y como su semejante. Conocemos no obstante los sentimientos ambivalentes que inspira la Naturaleza al hombre. Él la explota, pero ella lo aplasta, de ella nace y en ella muere; es la fuente de su ser y el reino que somete a su voluntad; es una ganga material en la que el alma está presa, y es la realidad suprema; es la contingencia y la Idea, la finitud y la totalidad; es lo que se opone al Espíritu y el Espíritu mismo. Alternativamente aliada y enemiga, aparece como el caos tenebroso del que brota la vida, como la vida misma y como el más allá hacia el que tiende: la mujer resume la naturaleza como Madre, Esposa e Idea. Estas imágenes se confunden y se enfrentan y cada una de ellas presenta un doble rostro».

Simone de Beauvoir: la historia (II)

«Este mundo siempre perteneció a los varones», por eso Simone de Beauvoir analiza la historia de la mujer, desde los albores de la humanidad hasta las últimas innovaciones tecnológicas del siglo XX, mostrando las diferentes situaciones por las que esta ha pasado en cada época, incluyendo las primeras civilizaciones, la Edad Media, el Renacimiento y los últimos siglos.

Simone de Beauvoir: el destino (I)

En El otro sexo, Simone de Beauvoir analiza la situación de «la mujer», el eterno femenino, siempre bajo la atenta mirada de una tesis según la cual la mujer es lo otro, la alteridad, que se opone a quien la define: el hombre, el cual es un ser entendido como un ser completo en sí mismo: «la humanidad es masculina y el hombre define a la mujer, no en sí, sino en relación con él». Esta es la base de la discriminación patriarcal, entender a la mujer como diferente, como mujer antes que como igual, como hembra antes que como ser humano: «lo que define de forma singular la situación de la mujer es que […] se descubre y se elige en un mundo en el que los hombres le imponen que se asuma como Alteridad».

¿Capitalismo y rap crítico? [EXTRACTO]

Extracto de la traducción por Alberto Buscató Vázquez de un artículo original de Yusuf K. publicado en «crítica» Zeitung von dielinke. SDS. Ausgabe Nr. 23/2019. Seite 13. Disponible en Hip Hop Life Magazine.

Libros sobre el rap

Aunque tímidamente en el mundo hispano, el número de académicos y estudiantes interesados en el rap y en el hiphop como un objeto de estudio crece, por lo que les dejo unas cuantas referencias para acercarse al movimiento, la mayoría disponibles online, desde historias del rap en distintos países, hasta libros escritos por las leyendas del movimiento.

Reflexiones sobre el feminismo (III): aceptar e incorporar desigualdades

Quizás la sociedad futura no tenga que basarse en la fuerza, el dominio y la competición, sino en la paz, el respeto y la hermandad. Necesitamos replantear las sociedades basadas en la producción y el capital; cuestionar la discriminación y la meritocracia como formas de estructuración social; plantearnos si el juicio es el mejor método para relacionarnos con el otro; si no es contraproducente el control de la naturaleza a través de la ciencia y la tecnología para superar nuestro miedo ancestral; si la luz que busca vencer a la oscuridad infinita y primordial no nos está deslumbrando, haciéndonos más ciegos… Hay que llegar hasta el fondo y, sinceramente, no estamos preparados para ello.

Rousseau, por qué te importa

 ¿Merece la pena vivir en sociedad? Esta, entendida como una forma de organización de los individuos, es una especie de herramienta que debería ser juzgada por su utilidad. Si tiene más ventajas que inconvenientes, merecería la pena, y viceversa. La sociedad es, en su generalidad, inevitable, pero reflexionar sobre su sentido, y la ausencia de este, nos permitirá ver hacia dónde tenemos que construir la sociedad y en qué elementos deberíamos, quizás, desmantelarla. Esta es la pregunta que se formula (con otras palabras) Rousseau, para lo cual plantea el surgimiento de la sociedad a raíz del estado natural del hombre, el cual no tiene que entenderse como una realidad empírica o histórica, aunque en ocasiones parezca tener esa pretensión, sino como un proyecto filosófico que busca «distinguir entre lo que forma su propia constitución [la del hombre] y lo que las circunstancias y su progreso han añadido» (DSOD, prefacio).

Reflexiones sobre el feminismo (II): sistema hembra-dentro/varón-fuera

Se establece entonces una diferencia entre lo que ocurre dentro del hogar y lo que ocurre fuera de él, quedando el primer ámbito a cargo de la hembra, pero también bajo su control; mientras que el segundo pasa a estar dominado por el varón. Hasta este punto, esta estructuración clásica (hembra-dentro/varón-fuera) no produce desigualdad ni discriminación o infelicidad necesariamente, pues no hay una valoración de estas actividades. Será el juicio sobre la importancia de estas actividades el que determine qué rol goza de un mayor prestigio social.

Reflexiones sobre el feminismo (I): la realidad biológica

Además de las características puramente fisiológicas, sobre las hembras recaen una serie de procesos biológicos: la menstruación, el embarazo, el parto, la lactancia y la menopausia. Todos estos procesos son muy exigentes a nivel biológico, tienen grandes implicaciones psicológicas (muchísimos psicólogos y pensadores, desde Freud a Simone de Beauvoir recogen los cambios de pensamiento que acontecen con la llegada de la primera regla, entre otros), y son exclusivamente femeninos. Algunos, como el embarazo o el parto, pueden no darse, pero si una pareja decide llevarlos a cabo, la carga cae sobre la mujer. Si la sociedad no los tiene en cuenta, y no los integra en sus estructuras, no va a ser capaz de establecer la igualdad sexual.