albertobuscato

Más ciervo y menos león

     La cuestión es, a parte de interpretaciones biológicas cuyo valor es meramente simbólico, qué sociedad queremos ser, especialmente en este momento de nuestra historia. Ahora tenemos la capacidad y la responsabilidad de reflexionar sobre qué futuro vamos a construir, cómo comportarnos con otros pueblos y culturas, tenemos el desarrollo tecnológico suficiente para intercambiar ideas y experiencias, somos más conscientes que nunca de las consecuencias de las guerras pasadas y de los desastres que traerían las guerras futuras… ¿Qué sentido tiene seguir afilando nuestras garras en un mundo globalizado donde la paz eterna es el objetivo? Más ciervo y menos león.

La crisis de la biología teórica

 ¿Es un virus un «organismo»? ¿Está vivo? ¿Un virus se organiza a sí mismo? Y, ¿qué ocurre con las especies, en tanto que especies? El ser humano, como especie, independientemente de los seres humanos concretos, ¿es un ser vivo? Y, ¿qué ocurre con los sistemas biológicos complejos, como los bosques, los mares o la tierra en sí misma? ¿Está «la tierra», como planeta, viva? ¿Lo está un bosque? ¿Y una sociedad? ¿Y una colmena? Tal y como las células forman un árbol, los árboles forman un bosque. La secularización de los últimos siglos, acompañada del desarrollo de las ciencias empíricas y los nuevos descubrimientos biológicos nos ponen ante la necesidad de definir a los «organismos» de otra manera. Esa es la pregunta…

La mujer en las epopeyas de la antigüedad

No es adecuado analizar un texto de manera anacrónica, en base a unos valores y una cosmovisión de siglos o milenios posteriores a aquellos en los que este se enmarca. No obstante, sí es legítimo preguntarse por el origen de las ideas y comportamientos de nuestra sociedad actual, para lo cual hay que recurrir a los textos fundacionales, es decir, sobre los cuales se ha construido nuestra cultura y nuestra mentalidad y preguntarnos por la relación entre las ideas vivas de nuestra sociedad y las palabras muertas de nuestros ancestros. Especialmente, cuando el análisis es obvio y de vital importancia.

El Mahabharata: guerra y reencuentro

Lo que se encuentra tras la separación es algo que ya se tenía antes, pero que se había perdido. No es un encuentro propiamente dicho, sino un reencuentro, una vuelta al origen. Durante los próximos milenios (y durante varios milenios anteriores, posiblemente), la sabiduría india insistirá en que el auténtico encuentro con el absoluto no es un aprendizaje ni un descubrimiento, sino una toma de conciencia. «Yoga», igual que «religión» (de re-ligare), significan unión, o re-unificación, pues se une lo que una vez no estaba separado, y se separó. Volvemos al punto de salida, al encuentro con el absoluto que nunca hemos perdido, pero de cuya unidad hemos dejado de ser conscientes durante un tiempo.

Rafael Lechowski: «El canto de amor a la vida» [EXTRACTO]

La última obra de Rafael Lechowski, El canto de amor a la vida, es un paso esencial en su carrera y recorrido vital que continúa la senda personal iniciada en Donde duele, inspira y cuyo final ya dejó planteado en Quarcissus: «nunca más haré de la vida un camino sinuoso de ambición».

Capítulo VII: El nuevo hogar

La sierra de Madrid se veía en el horizonte, y nada más salir de la autopista empezaron a recorrer carreteras secundarias entre zonas de campo. Las casas de lujo se levantaban entre urbanizaciones más humildes, cuando Pablo aparcó el coche en una calle cualquiera de vete tú a saber dónde. Bajaron los tres en silencio, y Pablo les condujo a través de la puerta exterior de un chalet que estaba abierta para la ocasión, esperándoles. Entraron en un jardín relativamente grande pero cuidado a la perfección, en medio del cual se levantaba una casa de ensueño, cuya cristalera frontal estaba siendo limpiada por una mujer joven que, incluso de espaldas, les resultaba conocida.

Sa’Nguitá, un viaje interno

Una vez escrito y con varios temas ya grabados, me di cuenta de que se estaba contando una historia. Si bien yo no la había planificado, ni era consciente de haberla vivido, el trabajo era una narración completa; tenía una supraestructura que yo en ningún momento había pensado (a menos a nivel racional); los distintos temas del este se ordenaban respecto al todo, haciendo referencia a distintos pasajes de la vuelta a casa tras un viaje, una realidad tan simbólica como real, que no solo me ha ocurrido a nivel fáctico, sino también a nivel simbólico.

Capítulo X: La gran sentencia

Y la sentencia llegó. Todos los involucrados fueron condenados a varios años de cárcel y/o inhabilitación. En total sumaban más de media centena de años de prisión, aunque, por lo menos, la suma era inferior a la de otros casos análogos. Y, al menos, la sentencia había salido poco después de las elecciones, por lo que no tendría repercusiones políticas. En cuatro años la gente se había olvidado de ella, como se habían olvidado ya de tantas cosas. Todo estaba saliendo según lo previsto, sólo había que activar la segunda parte del plan. Pedro descolgó el teléfono y pidió a su secretaria que le pusiera en contacto con los líderes de los medios de comunicación afines…

Parodias y apropiación cultural en el rap

De un tiempo a esta parte, la palabra «ofendiditos» se viene usando contra todos aquellos que no ríen las gracias al cómico de turno o que se quejan de un insulto, una vejación o un menosprecio. En referencia al famoso anuncio de Campofrío que popularizó esta expresión, el cómico Facu Díaz expresó con certeza lo que esta palabra esconde: «parece que uno ya no puede ni quejarse, sólo puede comer chóped». Y parece que señalando y menospreciando al ofendidito, se justifican todo tipo de actuaciones. Entre ellas, quiero centrarme (valga como ejemplo de un fenómeno general) en las parodias y las apropiaciones culturales alrededor del ámbito del rap que, sumadas a la ola de popularización que sufre (digo bien) el género, cada vez son más habituales.