Historias con y sin moraleja

marzo 27, 2019 0 Por Alberto Buscató Vázquez

El mendigo

Eran las doce del mediodía de un día cualquiera. Jueves, creo, pero quizás fuese miércoles. Esperaba sentado en la primera mesa que vi de una de las muchas cafeterías que alegran una estación de una ciudad europea cualquiera. Eso sí, una estación central.A mi lado se sentaron dos personas, él y ella. Él vestía con una camisa cara a medio abrochar, un pelo escrupulosamente alborotado y  una tirita en la cara, a la altura del pómulo izquierdo. Izquierdo según yo, derecho según él, claro. Ella vestía su piel morena con todas las formalidades posibles, incluyendo un alemán perfecto que camuflaba los orígenes de sus padres o, quizás, de sus abuelos (¿qué más da, de todas formas?). Una coleta dejaba escapar un único mechón de pelo que se caía revoltoso por el lado derecho de su rostro. Derecho según mi perspectiva, izquierdo según la suya, claro.

diciembre 9, 2018 0 Por Alberto Buscató Vázquez

Me llamo Muhammad y vengo de Siria

Ocurrió hace un par de semanas, cuando vino un amigo a visitarme a la pequeña ciudad en la que vivo actualmente, al norte de Alemania. Trajo una botella de vodka del pueblo donde “estudia” su Eramus (en Polonia) y me convenció para salir a dar una vuelta por la noche. “Hoy va a pasaralgo… extraño, ya lo verás”, profetizó mientras cogíamos la botella de Soplica. Fuimos a un parque en el centro de Osnabrück a tomarnos una copa, ya que, como digo siempre, a partes iguales entre la broma y la convicción: “Alemania es un país libre: se puede beber fuera y fumar dentro.” Y entonces, le vimos acercarse a nosotros.